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domingo, 13 de junio de 2010

En gris

Hoy tengo ganas de escribir, salir al encuentro de las letras sin rumbo fijo, sólo con el objetivo de encontrarme con ellas para crear, pero sin ser demasiado pretenciosa en el resultado.

Podría hacer una amplia reflexión acerca de mi modo de ver la vida, pero realmente no estoy mucho para pensar en esta calurosa noche. Sin embargo, si debo poner una palabra acerca de mi "rollo intrapersonal", escribiría "gris", sin que me refiera a un color, sin que me refiera a nada más que describir mi estilo de vida; un gris que pretende ser plateado, un tono gris en un mundo que no ha logrado alcanzar el tono sepia, tan elegante, interesante, mi tono fotográfico favorito; no obstante yo voy todavía en la escala de grises. Pero no tengo prisa en alcanzarlo, tal vez sea un error, tal vez debería apretar el paso...

Ese gris a veces me desespera, me da miedo, me vuelve adicta a darle vueltas una y otra vez a mis complejos, no me encuentro.Camino por toda la gama de colores, para regresar al gris. Otras veces acepto mi responsabilidad y me doy cuenta que nadie más que yo tiene la culpa de mi constante paso en el país del gris.

Cada que este color viene a mi cabeza, viene, (en otros tonos) también otro recuerdo: yo de unos trece años, sentada enfrente de la psicóloga de la secundaria, una mujer joven, rolliza, agradable, con los labios pintados en rojo oscuro (soy mala con los colores del maquillaje), frente a mí un rompecabezas, sin forma de nada, más parecido a un tamgram, de ésos que le ponen a uno en la primaria para aprender los rudimentos de la geometría. Aquella cosa, se suponía debía tener una forma, la cual nunca le hallé. La licenciada concluyó que todo aquello se debía a que soy muy desesperada, quiero resultados rápidos, pero perfectos, brincándome pasos de preferencia, algo bastante contrastante con mi personalidad metódica. De esta personalidad, o más bien de este rasgo de ella, decidí deshacerme. Definitivamente para una persona tan desesperada la metodología está de más, es un estorbo, más que nada para liberar la creatividad, a la que no le caben métodos, pero sí bastante astucia.

1 comentario:

  1. Me gustó el último párrafo. Pero no entendí, a qué viene esa asociación con el gris?

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