Seguidores

miércoles, 2 de junio de 2010

Dispersas ideas en una tarde sin agua.

Tomar decisiones para mí, para mi mente tan desorganizada, para mi personalidad bipolar, ha resultado difícil durante mi vida, siempre termino en un lugar diferente a donde se suponía debía llegar, quizás todo esto se deba a mi tendencia a la dispersión. No tengo nada bien en claro, ni tampoco sé si esta decisión será definitiva, pero si sé que haré todo lo posible por alimentar mi fuerza de voluntad, aunque termine lejos de mi objetivo, el punto es terminar lo más lejos posible.


Tal vez más que dejar ir, esto se trate de dejar pasar, olvidar no, perdonar quizá, aunque gracias al Señor con su ayuda (al menos para mí) el perdón es muy posible de alcanzar.

Ahora mientras escribo y pienso que debido a la fuga de agua mis manos están pegajosas por la calor, me es imposible organizar mis ideas, por ratos un desencanto me entra por cada poro, luego se me olvida, como todos los detalles insignificantes, es fácil que un mosquito se los lleve volando.

Pero para olvidar esto, ¿será que necesito un aeroplano? No lo sé, no me interesa, dejaré ir, dejaré pasar. Me comeré celos y absurdos rencores, dicen los sabios ancianos que de los corajes se vienen las enfermedades, se derrama la bilis y sea cierto o no, mejor no tentar malos augurios y vivir feliz, ser, respetar, tener fe, luchar por cosas importantes. Tolerancia uno de mis más grandes ideales...

¡Oh, perfecto, se terminó la fuga! ¡Ha regresado el agua!

1 comentario:

  1. Odio que no haya agua u.u Nere, ¿cómo que la calor? No estás en el feisbuc,
    ¡sé concordante con el género! u.ú

    ResponderEliminar