Van dos noches o no sé, ya he perdido la cuenta, se siente, el viento está triste, de todos modos mi sonrisa es perfecta.
Salgo a la calle, bien peinada, bien vestida, con los ojos impecables de delineador, que nadie note que he llorado.
No pienso mucho, es lo mismo que entiendo, hablo y escribo vagamente, noches confusas, ideas peores...
Y esa canción, sigue resultando especial, todo sigue igual, pero hay algo diferente, mis secretos crecen a medida que la luna es testigo de mi confusión que también aumenta. No sé qué escribir y sin embargo, tengo la necesidad de hacerlo, no estoy incompleta, pero hay algo que falta, tal vez la costumbre, tal vez la rutina.
Mi actitud positiva, mis amigas, todo perfecto y yo que guardo la esperanza, pero que tengo mi armadura preparada para todo para el dolor y la fiesta, para la vida y la agonía.
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