Eres un tonto que me encanta. Me llevas la contraria, pero debo aceptar que me la paso muy bien cuando pierdo el tiempo contigo...
Virtualmente siempre me rechazas, pero si estamos cerca no te entiendo, honestamente de ninguna manera te entiendo. No sé a qué estoy jugando y debería hacerlo. Un amigo me dice, "aclaren todo", pero a veces dudo de qué tendríamos que poner en claro.
Otras veces pienso que estoy equivocada y algo más hay en el aire que no eres tú que está cerca, pero puede más mi corazón que me toma fuerte de la mano y me lleva de nuevo a donde estás.
Eres un niño, un niño muy tonto, un niño encantador. Eres caprichoso, indeciso, eres lo que necesito, contigo no tengo miedo de tener que ser distinta; contigo no temo que habré de perderme para poder estar cerca. Contigo me puedo enojar, teniendo la certeza de que no voy a perderte y nada tengo que cambiar para retenerte.
Contigo mis convicciones no titubean, contigo puedo ser todo lo caprichosa y distraída que soy, tú te enojarás, te reirás (y mucho), te quejarás y poco para seguir a mi lado. A ti no te afecta que sea, eres inmune a eso, por eso me gustas. Pero pienso tanto y mis miedos me dominan...
Alguna vez dije benditos miedos... mentira, son lo peor.
Suena como a una oportunidad de oro :0
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