La ciudad, allá abajo, iluminada y absorta en su quehacer ,nocturno, crepúsculo matutino... No parecía nuestra ciudad, la calma reinaba, pero nosotros éramos los protagonistas.
Un enorme ventanal a nuestros pies y un cielo azul lejano, pero no distante y tu cara enfrente mío, tu cara limpia de niño, tus ojos, tu pelo alborotado, casi con el peinado muerto...
Tu aroma al despertar y tu piel brillante, estábamos tan cerca, que aprovechábamos los cortos y largos momentos para ser uno en un beso, para matar la soledad con su veneno.
Y así entre sueños, tus besos, mis bostezos, decidimos ser más que un instante en nuestras vidas, decidimos congelar el momento y guardarlo para siempre, soñé por un momento, sueño aún ahora. Hemos cambiado cosas, cosas importantes, le he puesto tu cara a mi futuro, mi sonrisa a tus siguientes fotos, ¡cómo hubiera querido capturarlo! Algo torpes aún en caricias, igual de clandestinos que el segundo día juntos.
Una canción cambió de notas, de tiempos, de espacios, pero sigue en el mismo plan de siempre. De pronto mis planes son nuevos y los mismos. De pronto sé que puedo verte parado en la ventana y eres mío, soy tuya y el tiempo lo corrobora. De pronto la ciudad testigo de tanto mal, al fin apadrina algo divino.
Ahora todo es nuevo y pareciera que somos un par de viejos amores juntos, como si te conociera de otras vidas. Te lo dije cuando la poca luz de la mañana iluminaba tu cara, ¿crees en la reencarnación? Yo no, pero si creyera, diría que te conozco de otra vida, aunque tu y yo creemos poco en lo que la razón no mete su cuchara.
Y así juntos, con el ruido de la ciudad un poco apagado, recordando la lluvia, con tus brazos protegiendo mis sueños, con tus besos custodiando cada una de mis palabras, la noche conoció nuestros conceptos de fe.
AyN :D
Nereaa ! pero qe bonita entradaaa ...
ResponderEliminarme encantoo (: !!!
te llego el amorrrr jajaja