Pienso que tal vez se me ocurra llevarte un postre mañana.
Quiero que nuestros momentos a solas, cubran los silencios con más cosas... no sé si besos, pensarlo ¡cómo me apena!
No sé si todo esto sea real, pero me divierte, a veces me estresa, pero me relaja el hecho de que alguien habite travieso en mi pensamiento.
Probablemente mañana caminemos un sendero a casa codo a codo, tal vez hablemos de algo, y a lo mejor no dices nada.
Mi amigo me aconseja que hable contigo, pero, ¡qué miedo tengo de que salgas corriendo!.. ¿Y si todo es una alucinación mía?
Despacio, corazón. Despacio, ansias... ¿Confiaré a la intuición la decisión o al consejo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario