Entre luces de neón y tanta gente
me doy cuenta que tal vez
no eras quien para tenerme.
Como dice la canción...
y me doy cuenta mientras el ritmo
no comulga en el momento con mi voz
si con mis pies
que eso a tu lado jamás habría sido,
y tus pies tiesos jamás se habrían movido.
¡Qué divertido!
esbozar una sonrisa
como brindis conmemorativo
de los recuerdos vividos
de los momentos altivos
de las cómicas cosas juntos.
Ya no duele, como la canción decía
y como otra reza
ahora puedo mirarte
y con elegancia saludarte
y con cortesía platicar contigo,
porque ya no duele
ni eso que sucede
me suena a castigo divino.
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