Estaba lloviendo y me encantaba la idea, venteaba, pero la experiencia nos decía que no pasaría a mayores. En toda la tarde la luz se había ido cada media hora. Aproveché para escribir en mi blog y leer un poco. En las noticias decían que venía Alex, categoría dos, pero no anunciaban más, menos hablaban de las precauciones que había que tener, aunado a que el anuncio de su llegada era algo tarde, puesto que se sabía desde principios de semana que podía tocar tierra aquí. Creo que los medios de la localidad estaban muy ocupados cubriendo la noticia del doctor Rodolfo, que a medida que los días pasan indigna más (yo mejor no voy a votar que esto aumentó mi desconfianza en la "democracia nacional"), que se les olvidó o no consideraron importante, también por experiencia el decir las ya tan "conocidas instrucciones" para afrontar el suceso. A las nueve de la noche del miércoles se terminó de ir la luz, ya no volvió y no teníamos velas. Con la luz de los celulares y la lap top deambulando por la casa fue como nos pudimos proveer de algo de iluminación. A la hora que escribo, soy parte del afortunado 64% de la población a la que se le ha restablecido el servicio eléctrico, pero todavía hay colonias en las que siguen incomunicadas. La luz regresó hoy a la media noche, gracias a Dios.
Me arrepentí ayer de haber pasado mi madrugada leyendo, no tanto por las ojeras, porque de todos modos el ruido del viento no me dejaba dormir, sino porque ayer en la noche no tuve mi celular con carga para alumbrarme. Trataba de dormir, pero unos fuertes golpes que se escuchaban me lo impedían. Pude comprobar cuando amaneció, que se trataba de los aguacates que se desprendieron del árbol de mi vecina y fueron a parar a mi ventana, el techo de a lado estaba repleto de ellos. En la mañana teníamos que ir al centro, ilusas mi mamá y yo nos subimos al auto y creímos que habría servicios, pero nada. Las tiendas cerradas, los y las dependientes de ellas en las puertas con caras preocupadas, en algunos lugares mejor sacaban el agua que se había metido y unos cuantos espectaculares estaban tirados. Pero lo que más se veía eran ramas tiradas y algunos árboles, no se diga de como tres postes que vi a medio caer y el anuncio de un restaurante que está por mi casa. El pánico al ver la situación, nos tomó un poco por sorpresa, "necesitamos velas", pues al ver la situación me costó creer que el servicio se fuera a restablecer pronto y así fue. Pocas tiendas funcionaban, entre ellas Waldo's, entramos a la tienda a oscuras donde la gente hacía largas filas para pagar, debido a que se estaba cobrando a la antigua, anotando los códigos en libretas y haciendo las cuentas con calculadora, algo bastante lento. La gente llevaba cosas como galletas, paraguas, leche, café y hubo incluso una imprudente llevando ositos de peluche y cosas innecesarias, pero lo que eran las lámparas ya no había.
Al llegar a casa supimos que no había agua y mi hermano no dejaba de quejarse que se quería bañar. El agua regresó unas horas después, no así la luz. Para las siete en la zona del nuevo hospital del IMSS ya había, pero por acá no.
Mi tío va llegando y dice que en su colonia no hay ni luz ni agua y que en el parque se cayeron árboles y lámparas. No he salido hoy, pero en seguida iré a ver qué más dejó Alex.
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