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jueves, 9 de agosto de 2012

El último jalón (sin albur)

El 20 comienzo mi último año de universidad. Todo ha pasando tan rápido, que no tengo idea de a qué horas me convertí en casi una licenciada en comunicación.

Oficialmente dejaré de ser una estudiante y pasaré a ser... ¡sólo Dios sabe!, pero por ahora soy sólo una estudiante en su último año de universidad.

Todavía recuerdo cuando inicié este blog, he cambiado tanto desde mis dieciséis.Mis metas, mis objetivos, mis ambiciones, han tomado su rumbo y se ha moldeado la persona que ya pintaba para ser, no del todo, pero esto es como lograr un sueño.

De repente siento el ambiente de mi graduación de primaria, está ya tan lejano, recuerdo a la maestra Tomy leyendo mi biografía diciendo "quiere ser una gran escritora".

Mi referencia de escritores a mis doce años eran sólo JK Rowling y Edmundo de Amicis y la sarta de telenovelas con las que me había educado mi madre. Desde luego siempre me parecieron inverosímiles, pero bastante entretenidas.

Ya cuando cumplí los trece o catorce me ubique en la realidad: de escribir libros no viviría, vaya, me dije, ¿quién compra libros? En esos días no se escuchaba para nada Crepúsculo ni esas simplezas literarias que hoy salen y se venden como pan caliente, me burlaba de las que leían Cañitas y se sentían realizadas, pero ciertamente, no era la gran cosa. Así, que a esos trece y en mi pensamiento de que vivir de escribir sería una locura, me apasioné por los medios. Mi primera referencia mediática y lo digo sin pena fue Cris Morena. Me impresionó el desplegado mercadológico que tenía para cada una de sus series, productos o como quieran llamarles: la serie, la función de teatro, el disco, la revista, los tenis, yo creo que hasta los calzones, todo del personaje, si te metías en su sitio web, encontrabas, que vendía los formatos de sus ideas, en paquetes, como en restaurante de fast food. Fue cuando dije: yo quiero hacer eso. Y es que esta mujer a parte de las ideas, hasta la música de la serie, telenovela, escribía.

Así, yo a mis catorce añitos ya sabía que quería ser comunicóloga. Alguna vez dudé, desde luego, pensé si mejor me dedicaba a la sociología, la mercadotecnia o la publicidad, pero al final la comunicación terminó por arrastrarme. Y seguía leyendo desde luego y las referencias de mis doce se ampliaron, duele decir que no mucho, pero sí lo suficiente, ahora devoraba a Isabel Allende al tiempo que me enfocaba en ser comunicóloga. De pronto si me perdí un poco, cuando en mi bachillerato me dieron algunas nociones de administración (soy técnico en administración), algo de publicidad y mercadotecnia, eso era emocionante, leía mucho sobre el tema y lo compaginaba con los medios. Así que pensé, tal vez lo mío sea hacer anuncios para tele, así compagino escribir, la comunicación y la publicidad, que tanto me gustan.

Luego me metí por la música, estudié canto, guitarra, pero lo del dominio del cuerpo, jamás se me dio. Y seguía escribiendo, abrí el blog con esa intención: escribir.

Y al fin llegó mi tan ansiada etapa universitaria, la mejor, pero a la vez, con más conflicto. Entré pensando que ya el hecho de estar ahí me daba cierto estatus, soñando que por mi gran desempeño las oportunidades me lloverían del cielo, y descubrí que era un mito. Ahí todo lo que yo hacía alguien lo podía hacer mejor y si no lo hacía mejor, tenía la ventaja de tener contactos que le aseguraran que aunque lo hiciera con las patas, tendría trabajo. Me encontré que había gente que cantaba, tocaba instrumentos, estaba en radio, televisión, prensa escrita y yo que lo único que sabía hacer era escribir e imaginar, pero hasta eso había gente que lo hacia, además de cantar, estar en tele o cualquiera.

Tanto fue mi shock emocional ante esta situación, que, en cuarto semestre quise tirar la toalla. Era demasiado estresante que todos hicieran las cosas mejor que yo y que yo por más esfuerzo que hiciera no lograra nada y encima se me vino el TOC. En esos momentos, mi situación sentimental también me era estresante, si bien tenía novio, nunca había tenido nada certero ni duradero, ni nada. Así sentía que no tenía nada, olvidándome ingratamente que tenía tres maravillosos amigos, que de no haber sido por entrar a la universidad a la carrera de comunicación jamás habría conocido: Celeste, Carlos y Antoine, ellos me impulsaron para quedarme y volví con todo. Pero ante esta decisión ahora había algo nuevo en qué  pensar ¿para qué sirvo? Tenía que ponerle todos los kilos a algo que realmente me llenara, qué, de tantas opciones era para mí, así que regresé a casa: lo mío, es escribir.

Pero yo tan oxidada, sin leer, sin escribir, con sólo el mejor guión de la clase de tercer semestre de la carrera, era todo, ¿sería capaz de hacer algo más interesante? Para cuando estuve haciendo todas mis elucubraciones ya iba en quinto semestre, se me había pasado más de la mitad de la carrera. Tal vez cometí el error de aspirar alto a cosas que no había intentado, de ser impaciente, de compararme con los demás, pero en ese momento no lo entendía así, me sentía fracasada. Imaginé demasiado y me frustró no lograrlo.

Todavía no he logrado nada, me ha costado el doble ahora que tomo medicamentos para el TOC, pero tengo fe, no llevo prisa, sé que las cosas se dan despacio y no por arte de magia. No lo niego, de vez en cuando no entiendo dónde estoy, ni lo que quiero, de vez en cuando me pierdo un poquito en el camino, pero sé que nada es imposible, que todo se puede lograr, se oye cliché, pero no hay de otra, mis metas ya no son a largo plazo ni incluyen grandes triunfos y reconocimientos y vida perfecta, sólo incluyen trabajo, esfuerzo y lucha. Mi meta ahora es llegar al camino, no a la meta, llegando al camino, se busca la meta, y el logro, como buscar el reino de Dios, por añadidura llegará.

1 comentario:

  1. Las chavitas que se sentían realizadas por leer cañitas LOL.
    Bien Nere, es cierto que se trata de tomar el camino adecuado y andar en él, más que llegar al final de su cauce. Y pues claro que hay algunas escalas o desviaciones, o intentos fallidos de atajos, como en todo recorrido. Lo importante es disfrutar, aprender y dejar algo. So much éxito y suerte.
    Hace mucho que no me pasaba por aquí :0

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