Te me estás yendo. Me revienta el hecho de que esto que sucede no es lo que yo quiero. Me importaría un comino perder con tal de estar a tu lado otra vez.
Al fin de cuentas cumpliste tu propósito, que era tenerme enamorada, lo lograste, pero ahora, te me estás yendo, con todas las palabras, físicas, el corazón, vas a salir huyendo dejando algo inconcluso en mi mente, en mí...
Las promesas ¿dónde pongo las promesas?, todo lo imaginado y lo inimaginable, un día entero sin el mundo, sólo tú, yo, la vida.
¿Dónde estamos tú y yo viviendo juntos, para siempre, haciéndonos viejitos en tu casa, en tu habitación?
¿Dónde estoy yo, terminando gustosa mi carrera, planeando una boda rápida, no de ensueño, pero si con mucho amor?
Un día le dije a Dios que cambiaba tantas cosas por recuperar mi salud y por que tu te quedes, por que cumplamos uno a uno los sueños.
No importa si la boda no es en el templo expiatorio, me basta una humilde capilla, el precario registro civil, un humilde vestido. Cambio eso.
Pero no te vayas, quédate a mi lado, no me olvides, pasa ese día perdidos conmigo, róbate el auto, toma el volante y mandemos al diablo todo, vámonos a ver las estrellas, como esa noche en la carretera, vamos a pasarnos un día entero juntos, hagamos el maratón de Harry Potter, decoremos tu cuarto, lo que tú quieras...
Pero nada te lo digo, mi maldito orgullo me detiene, eso hará la diferencia en que te vayas o te quedes, quiero olvidarte y quiero tenerte.
Mis padres están tranquilos, se fue tu mala influencia, pero yo, yo estoy desesperada, corriendo de un lado a otro en mi cabeza, sin poder dormir, sin poderme concentrar, con ganas de detener el tiempo...Lo que más me duele es estar derrumbando algo sagrado, tratando de poner todo lo que tengo para ti en un lugar donde no sirve, donde puedo herir, lastimar, matar...
Aquí las cosas no van ni bien, ni mal, en tu vida van como siempre, igual, sabes que yo te miro y sé lo que sientes, jamás me había pasado, también lo sabes...
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