Ayer estrené un suéter muy bonito que compré en la feria de León, porque, he omitido algo: el fin de semana fue la peregrinación juvenil a la montaña de Cristo Rey, mejor conocida como, El Cerro del Cubilete, el cual, se encuentra en Silao, Guanajuato. Pues bien, realicé mi tercera peregrinación y este año, cosa curiosa, cosa triste, si me cansé (D:). Creo que es porque ya estoy algo chobis, bueno, eso no es el punto. (Recordar escribir una entrada para hacer la crónica de la peregrinación)
El suéter al cual me refería es blanco, con motivos verdes y una enorme rana René desde el pecho hasta abajo del mismo. El lunes no hizo frío, de hecho estuvimos como a veintiocho grados, así que como quien dice, estrené ropa que había comprado para cuando hubiera calor, que me quedaba muy bien, pero anunciaron que para el miércoles se esperaba un frente frío, así que dije, René, es tu turno de salir y me puse mi suéter nuevo ayer.
Como he usado unos gorritos muy lindos tejidos por mi mamá, en el salón ya me encargaron varios y necesitábamos más estambre, así que le pregunté a mi madre si podíamos ir ayer a comprarlos, pero me dijo que era difícil, porque tenía junta de jubilados a las tres. La solución que encontré fue que después de clases vendría a comer a casa y luego me pasaría al sindicato para acompañarla después por los estambres y decirle de qué colores me habían hecho los encargos. Así le hicimos, ella se fue por su cuenta al sindicato y yo la alcancé más tarde.
Para empezar, me perdí, no daba con el edificio. A pesar de que hemos ido varias veces, yo tenía duda si era ahí o el que se encuentra a la vuelta de tal lugar. Llegué al fin al lugar y a través de la puerta de cristal me encontré a mi mami, sentada en el auditorio, en una de las filas de atrás, comiendo pollo Church's (con todo y puré con biscuit o como se escriba xD), a lo que pensé "con razón me dijo que no me podía hablar cuando le marqué jaja". Mi madre me indicó que entrara y yo, como buena hija, lo hice. Crucé hasta el final de la hilera de asientos, sin siquiera saludar a mi mamá que estaba tan ocupada con el pollo y mientras la líder, que estaba sentada detrás del estrado, hablaba y hablaba. No me di cuenta cuando mi progenitora me indicó que me sentara en el asiento atrás del suyo.
"¿De alguien es la chica que está sentada en la esquina?", yo puse una cara de indiferencia (la verdad el ambiente sindical no es lo mío), cuando la líder preguntó desde su lugar y mi mamá le respondió, "es mi hija" y entonces la mujer dijo, es que no se crean, ya han mandado gente a espiar.
Y yo me preguntó, ¿quién mandaría a una muchacha de diecialgo de años vestida con un suéter de la rana René, botas rockeras y boina verde a un lugar llenó de gente mayor de cuarenta? (¬¬)
La verdad es que me pareció de lo más cómico. Así que la espía sacó su mp3, puso música y dejó que la junta transcurriera para después emocionarse con una tarde de compra de estambres.
:D
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