Encuentro gente que se vuelca en estar pensando y hablando, hasta tratando de imponer su modo de ver la vida y hacer las cosas, como si fuera la única forma que funciona, pero el juego no es así. Hay que luchar por los ideales, cuando se trate de justicia y bien común, cuando se trate de solidaridad, misericordia, hay que luchar, pero hay que aplicar el mucho ruido y pocas nueces. Muchos hacemos mucho ruido, y me incluyo, por qué no, no soy perfecta, pero la terquedad no lleva a nada bueno.
Conozco quien habla demasiado enserio de cuestiones tan triviales en la vida que asustan y hacen demasiado ruido.
También hay quien escribe mucho y no aterriza sus ideas. Hoy estoy en ese estado de cerrazón mental, mientras hago mi tarea, por eso me vine al blog y escribí algo que me hacía ruido. Sólo sé una cosa:
La verdad se impone sin necesidad de decirla. El que es sabio convence con las acciones, el que es tonto manipula con su terquedad.
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