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martes, 14 de diciembre de 2010

Elefantes

Dicen que para educar a los animales de circo utilizan los castigos, por eso los ecologistas odian los circos. Recuerdo una vez que le dije a Karem "estoy tomando clases de circo", ella se espanto y casi me cuelga, hasta que le aclaré que eran clases de malabares y ese tipo de cosas más estéticas y bonitas.

Pero lo que sucede con los animales de circo sucede también con los seres humanos. Nos curten el carácter con errores, nos curten el carácter a base de máscaras. Y muchos miedos nos inculcan lo bueno es malo y lo malo es bueno. Es más fácil ver violencia que caridad.

La otra vez, viendo una obra de teatro una escena llamó mi atención: un vendedor que ofertaba una capa contra las emociones, para no sentir. Pero realmente ¿quién no siente? Si hay algo que nos enseña nuestro entrenamiento de elefantes es a fingir y a mentir. En estos días he conocido la hipocresía disfrazada de cariño, es en serio vi a dos amigas a las que quiero mucho mentirse la una a la otra cuando según lo que percibí, no se soportan. Tal vez esté mal, pero cuando alguien no me pasa o me es indiferente ni lo trato para bien ni para mal, porque peor que el enojo y el ignorar, se ve peor la hipocresía.

Pero la hipocresía no es el punto de esta entrada, el punto es todo lo contrario, es algo que no he podido decir, no porque no lo sienta, sino porque de verdad, me cuesta trabajo. La vida me enseñó a no involucrarme demasiado, me curtió un cuero estúpido, la gente me hizo menos, hablaron mal de mi, me ignoraron tantas veces, que decir "te quiero", llegó un momento en que se me hizo difícil, decir "te amo", una misión imposible.

Pero no más. He aprendido también, que la vida es muy corta. Decía el profesor Enrique, (¿o era Alfredo?)si dibujamos una larga línea en el pizarrón, ese es el Universo, ahora marquen un pequeño segmento en esa línea: ese es su tiempo de vida. Tenía razón. Dios nos regala diario 1440 segundos y nunca sabemos cuándo nos dará los últimos, menos si nos los dará completos. Omar dice que la solución a la muerte es aceptarla y también es cierto, es un paso en la vida ineludible. Por eso no esta mal expresarle a las personas cuánto las queremos, cuánto las amamos, lo que nos importan. Es cierto, no soy muy demostrativa de afecto y menos tengo demostraciones muy ortodoxas. Así que ¡menuda manera de decir esto!, pero si entre líneas viajas, encontrarás mi secreto, que no es secreto si sabes leer besos, si sabes leer labios, si sabes leer mi mirada.

1 comentario:

  1. (: bueno mi primer comentario por aqui sabes me gusto y creo que es muy cierto eso que dices de la linea y del tiempo que tenemos en el mundo y qe pocas vece apreciamos verdaderamente

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